Si bien “es un acierto” que el gobierno estatal, a través de la Secretaría de Impulso Agropecuario (SIA), plantee la estrategia de una reconversión en la producción agrícola a partir del uso de fertilizantes orgánicos, también es cierto que la emigración a esta modalidad será lenta y la recuperación de suelos tardará al menos una década, aseveró Tulio Larios Aguilar, dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC).

 

Señaló que la medida de la SIA de incorporar y promover este nuevo esquema, es positiva, sobre todo en este momento en el que los precios de abonos químicos han aumentado.

 

“Pero esa migración se va a llevar años; auguro que el resultado aun cuando va a ser bueno,  será de manera mucho muy lenta, por comodidad, porque estamos habituados a las cosas fáciles y que den mayor productividad, hacemos a un lado los daños o efectos colaterales”, expuso el líder cenecista.

 

La distribución de fertilizantes orgánicos “es una muy buena medida, aunque estoy sabedor que esa propuesta de la SIA no ha tenido la aceptación deseada, pero lo importante es que ya se dio el primer paso, por lo que ahora se debe procurar una agricultura sustentable”.

 

En su opinión, el uso de este mecanismo no es costoso, sino mucho más barato, pero que el problema es que ante el nivel de degradación de las tierras el tiempo de su restauración es tardado. “Científicamente está probado que una recuperación de suelos se llevaría por lo menos 10 años si es que hay constancia”.

 

Proyecto de la SIA es que estos resultados se consigan en este sexenio, ojalá –subrayó- que independientemente de quien vaya a gobernar, después se le dé continuidad a este programa de reconversión en la agricultura estatal. “Porque ese es otro de los temas que llaman la atención, el celo político hace que algunas veces los proyectos que son buenos se abandonen, se descalifiquen”.

 

Como sociedad se debe entender que los cambios políticos de ninguna manera deben influir en un programa que sea de beneficio para la población en general, en este caso particular, para el campo de Tlaxcala, subrayó.

 

“Veo con buenos ojos y auguro resultados positivos, aunque muy lentos; ojalá que la gente no desmaye porque el primer año de producción hay una disminución, lo digo por experiencia, pero en el siguiente hay una mejoría, solo es cuestión de esperar; sin embargo, quienes van al día no quieren arriesgarse a que les vaya mal en algún momento porque de dónde tendrían para comer”, acentuó. Asimismo, reconoció que a los productores que opten por abono orgánico tendrán un subsidio mayor por parte del gobierno, “pero de todos modos –añadió- no deja de ser insuficiente”.