Integrante de la Coordinadora Estatal del Transporte Público, se pronunciaron porque el Gobierno del Estado ayude  al sector transporte para que  supervise que las unidades del servicio colectivo  no circulen con el cupo lleno, pues los choferes no pueden prohibir a las personas que se trasladen, pues se trata de una necesidad delas personas para llegar a su trabajo.

 

Manifestó que la culpa no es de los choferes, si bien tiene la posibilidad de no levantar a quienes no porten el cubre bocas, esto va en contra de su propio beneficio, pues a estas alturas la situación económica es grave para este sector, ya que aun es mínima la presencia de usuarios.

 

Argumentó que varios operadores han tenido que devolver las unidades a las agencias automotrices, porque la crisis económica los ha dejado sin la posibilidad seguir pagando el crédito bajo el cual sacaron nuevas camionetas, lo cual es realmente grave.

 

De la misma forma manifestó su desacuerdo entorno a las infracciones a los choferes, pues por cualquier cosa ya los sancionan, cuando en realidad la autoridad debe buscar alternativas de solución; a la fecha suman más de 500 infracciones que difícilmente se podrán cubrir, pues no hay dinero, advirtió.

 

En este contexto reconoció que en algunas rutas se observa la saturación de usuarios, mientras que en otras se agudizan los operativos,  y de esta forma no se puede tener un control real de las unidades, “porque mientras unos son sancionados otros hacen lo que quieren y la norma no es pareja”

 

Luego entonces, urgió a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado (SECTE),  para que verifique el cumplimiento de las medidas sanitarias, para que todos los choferes usen el cubrebocas, se evite la sobre carga de pasaje y con ello proteger la salud de los  usuarios.