El personal médico de las clínicas y hospitales del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del estado (ISSSTE) en el estado de Tlaxcala no se esmeran por brindar servicios de calidad, y actualmente desconocen cómo enfrentar el problema de la pandemia denominada  COVID 19, pues con este pretexto a todo usuario que requiere de los servicios de la salud no importa cuál sea su padecimiento de inmediato lo aíslan como un paciente contagiado sin mediar primero con análisis clínico que diagnostiquen que realmente puede estar contagiado.

Existen grandes deficiencias en la atención médica que en décadas no se han podido resolver a pesar de que el presente gobierno federal ya cumplió quince meses que le ofreció al pueblo de México atención medica de primer mundo como en los países nórdicos, también hay grandes problemas de carácter administrativo pues al eliminar la delegación en Tlaxcala, los hospitales también están plena restructuración de personal directivo existiendo muchos cargo de primer nivel acéfalos, esto en agravio de los derechohabientes del ISSSTE; por ejemplo en el Hospital del ISSSTE ubicado en Ocotlán, Tlaxcala, no existe Director, ni Subdirector, tampoco responsable del área de urgencias, y esta el Subdirector Médico, Dr. Víctor Hugo Pedraza, quien desconoce cómo llevar la dirección de un hospital  y tampoco responde por las grandes deficiencias que hay en sector salud, permitiendo con sus omisiones que reine el caos y la anarquía en dicho hospital, en agravio de los pacientes, y de sus familiares.

Uno de tantos ejemplos es el caso del señor Gregorio Vázquez Teacalco, vecino del municipio de Tzompantepec, Tlaxcala, diagnosticado con diabetes desde hace 25 años, que tuvo que asistir al Hospital del ISSSTE de Ocotlán, Tlaxcala, por síntomas de gripe. El martes 24 de marzo el paciente tuvo que asistir a una atención de urgencia por síntomas de gripa y solo le dieron unas pastillas para el dolor de garganta y para la fiebre, pero no le mandaron a realizar los estudios correspondientes, y así lo enviaron a su casa. Obviamente como el medicamento no fue el indicado siguió con su gripa y no hubo mejoría al grado de que el miércoles primero de abril tuvieron sus familiares que llevarlo de nueva cuenta al hospital del ISSSTE de Ocotlán, Tlaxcala, y entonces por su estado de gravedad y porque no podía respirar quedo hospitalizado y entubado. Durante tres días continuos sus familiares de GREGORIO VÁZQUEZ TEACALCO, no fueron informados en lo absoluto sobre la evolución o el diagnóstico del paciente, generando mucha incertidumbre, desesperación y angustia, por no saber su estado de salud, solo por conducto del personal de Trabajo Social se concretaron a decirles verbalmente que su familiar seguía grave y que no lo podían ver porque estaba aislado y conectado a una máquina que le proporcionaba oxígeno.

Dadas las serie de irregularidades y de información no oportuna respecto al estado clínico del paciente se tuvo que solicitar la intervención del C. Gobernador del estado de Tlaxcala, Lic. Marco Antonio Mena Rodríguez, quien a través de su secretaria particular actuó de inmediato para exigir a las autoridades del ISSSTE en el estado de Tlaxcala, un resumen clínico informativo de las condiciones

actuales del estado de salud del paciente, y fue hasta entonces que el Dr. Víctor Hugo Pedraza, Subdirector Médico del Hospital del ISSSTE en Ocotlán, Tlaxcala, les informo a los familiares que en forma sorpresiva estaba mejorando el paciente y que el día viernes 3 de abril por la noche o a más tardar el sábado 4 de abril por la mañana le quitarían los tubos que le ayudaban a respirar, pero que los análisis que le habían practicado a última hora todavía los resultados no llegaban y que por lo tanto no se podía determinar clínicamente si el paciente estuviera contagiado de COVID 19, o con padecimiento de INFLUENZA.

Durante veinticinco años el señor GREGORIO VÁZQUEZ TEACALCO,  ha estado padeciendo la enfermedad degenerativa conocida como “Diabetes“ con dietas impuestas, consultas constantes y estudios clínicos cada tres meses; sin embargo el pasado mes de julio del año 2019 sin ningún dictamen médico decidió el personal médico del Hospital del ISSSTE en Ocotlán, Tlaxcala, amputarle la pierna izquierda, aun cuando los familiares no estuvieron convencidos de tal determinación, pero les dijeron que si no autorizaban la amputación de su pierna el paciente moriría, pero clínicamente no hay prueba de que esa fuera la única opción para mantener controlado el estado de salud del paciente.

Durante los meses de enero a marzo del 2020 el paciente continuó normalmente con sus consultas, dietas y estudios, pero nunca ha habido un informe clínico profesional y responsable que dé certeza, seguridad y confianza de que los tratamientos que le han impuesto sean los más adecuados, puesto que su estado de salud va decayendo cada día en lugar de mantenerlo estable.