Los mexicanos(as) sufrimos uno de los peores momentos de los últimos años, como humanidad las enfermedades nos han obligado a cambiar totalmente nuestro sistema de vida.

Primero por la gripe e INFLUENZA, después por las enfermedades degenerativas, por la pobreza ancestral, económica y patrimonial, porque somos un país empobrecido por una elite que por décadas ha gobernado este país y las promesas de que seríamos en lo futuro potencias en alimentación y salud quedaron en el olvido pues el atentado a nuestras instituciones públicas con el argumento de que todo estaba mal y ahora estamos peor, durante el 2019 y 2020 el presupuesto destinado a la obra pública y al mejoramiento de los servicios a quedado como un gran pendiente, pues este país no cuenta con proyecto de nación mucho menos de desarrollo integral, la burocracia federal, estatal y municipal que hasta el 2018 laboraba unas cuantas horas, ahora por cualquier pretexto o circunstancia en quince meses vamos de retroceso, en meses pasados se nos argumentó que era de imperiosa necesidad la compra con carácter de urgente de 700 pipas dizque para transportar sobre ruedas gasolina y diesel, y que los ductos serian recuperados y saneados para que nuevamente dieran su mejor servicio en todo el territorio nacional, y la pregunta obligada ¿Dónde quedaron las pipas, quien las resguarda y que utilidad se les está dando?

En estos días de incertidumbre, de desolación y falta de dinero se nos argumenta nuevamente la supuesta compra de miles de ventiladores para el sector salud, pero lo curioso que fueron trasladados a la SEDENA y no a los hospitales del sector salud, entendemos que todos estos aditamentos de salud si se les da buen uso y mantenimiento servirían para muchos años pero se corre el riesgo de no saber utilizarlos y posteriormente almacenarlos en algún rincón del país, y lo grave de estas acciones es que durante el 2020 sufriremos un estado de contingencias donde cada peso debería de ser bien administrado, bien aplicado, su uso transparente y de rendición de cuentas, acciones que nunca encajaran en la cuarta transformación pues la voracidad despiadada de quien dirige el país y sin contrapeso de ninguna índole nos ubica a casi todos los mexicanos(as) en el más completo estado de indefensión; de fuentes dignas de crédito nos hemos enterado que debido a que el estado de Tlaxcala no cuenta con muchos infectados de CORONAVIRUS la ciudad de México y el estado de Puebla están enviando pacientes diagnosticados con esa bacteria a los hospitales de Tlaxcala, y la pregunta obligada ¿Qué culpa tenemos los habitantes de Tlaxcala de seguir en el filo de la navaja y de que en otros estados no tengan la capacidad hospitalaria para sus habitantes? Además esas dos entidades federativas como lo han revelado en sus hechos son empleados(AS) del señor AMLO, entonces esto será cierto o solo es un distractor más como lo hemos manifestado anteriormente.

Que grave sería que la política de nuestro país la sigan dictando desde el exterior la oligarquía mundial porque esta solo representa sus ilegítimos intereses y no los de cada nación, tenemos varias décadas de sufrir gobiernos que nunca nos han representado, solo se dedican a saquear las arcas nacionales y la de cada uno de los estado de la república mexicana, con recursos públicos que deberían de ser aplicados para mejorar los servicios y asuntos prioritarios y en contingencias como las que nos ocupa todavía son utilizados para que personas que se les otorgaron un poder para servir estén promoviendo su imagen las veinticuatro horas del día, pues los cambios que se prometieron a las y a los mexicanos nunca llegan, y es del dominio público los paseos muy seguidos en todo el país del titular del poder ejecutivo federal en transporte, alimentación y hospedaje se gastan miles de millones de pesos mensuales él y sus familiares, motivo suficiente para que el titular de la Auditoría Fiscal de la Federación interviniera de acuerdo a sus facultades sin embargo esta burocracia incrustada en dicha dependencia no actúa por estar al servicio de quien los eligió y de quien los está apuntalando.

Estos problemas de salud que padecemos actualmente han sido ocasionados desde el exterior y vinieron a trastornar la tranquilidad del presente y futuro de más de 120 millones de mexicanos(as), y como consecuencia de estas circunstancias ahora tenemos en riesgo nuestra alimentación, salud, vida y  economía, ya despertemos y actuemos mexicanos(as).