En México como en cualquier otro país del mundo con una pobreza ancestral y patrimonial se necesita de empresarios(as) sanos, eficientes y muy buenos administradores, y como en todo este sector tan importante para el país requiere de los apoyos instituconales de los tres niveles de gobierno, sin embargo los integrantes de la cuarta T ignoran, soslayan y menosprecian a este tan importante sector, la pregunta obligada ¿Qué país como el nuestro con el 99.9% de pobres podremos vivir sin un empleo? Se dice que la riqueza de este país proviene de los empresarios y de sus trabajadores, y si no hay riqueza que repartir pues no hay progreso para ningún país, ayer se comentó en casi todos los medios de comunicación que el gobierno federal nunca daría el aval para que ningún sector de este país consiguiera recursos del exterior, todo pasa, el gobierno nunca ha tenido la capacidad ni la disponibilidad de resolver con equidad, justicia y equilibrio los problemas que aquejan a este país, y tampoco permite que otros sectores implementen soluciones como son los préstamos y subsidios que se podrían conseguir en el exterior por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, este gobierno dice ayudar a los más pobres de este país otorgándoles prebendas que en nada solucionan la pobreza que padecen muchos millones de mexicanos(as), porque lo que se necesita es implementar mejores alternativas de empleo bien remunerado para que con el disfrute de un salario digno puedan sufragar los costos de alimentación, de salud, de vivienda, de educación, de esparcimiento y de cultura, sin estar esperando algún incentivo adicional, porque el sueldo es suficiente para vivir en condiciones dignas del ser humano, dicho por especialistas el poder adquisitivo ha perdido el 70% en las últimas tres décadas y ningún gobierno propone un esquema que permita paulatinamente ir resolviendo este grave problema, se dice sin comprobarlo que la actitud del gobierno federal hacía con muchos sectores del país se debe a que en el pasado y en el presente sufrimos las y los mexicanos altos índices de corrupción, pero para combatir este flagelo, monstruo de mil cabezas, se necesita mucho valor civil, convicción de servicio, capacidad y experiencia en la administración pública federal, sin embargo en la mayoría de los que integran el gabinete no la hay.

 

También el Presidente de la República mantiene en la hacinación y olvidados por sus autoridades a más de Veinte Mil organizaciones de la Sociedad Civil, mismas que debieran recibir el apoyo del gobierno federal y del exterior, de acuerdo a la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil, ley vigente, pero tanto en la SEGOB Federal como en el INDESOL donde hay recursos para este rubro, sólo existen direcciones donde acomodaron a sus cuates sin ninguna experiencia ni capacidad para desempeñar los trabajos en torno a las organizaciones, entendemos que muchas de estas no realizan un trabajo trascendental pero existen otras que con recursos privados han mantenido la sobrevivencia por décadas, ante la indiferencia de un gobierno indolente quien todos los días argumenta en los medios de comunicación pagados por los contribuyentes que las organizaciones en su conjunto son intermediarios cuando en la práctica pasada y presente estas han sido coadyuvantes de los tres niveles de gobierno y hasta del sector privado, generando beneficios colectivos para miles de familias en los 32 estados de la república mexicana, incluso existen una cuantas de las llamadas donatarias autorizadas que cuando los gobiernos les da su gana arrojan migajas a estas organizaciones, y como estas migajas no alcanzan para nada pues no hay beneficio común, y nuevamente entramos a las nefastas políticas de los floreros donde no sirven para nada solo para estorbar, pero los gobiernos mientras mantengan sus arcas llenas y derramadas poco les importa todo un país, hoy cumplimos dos meses de encierro impuesto por los tres niveles de gobierno y como casi en su totalidad el  pueblo no cree en sus instituciones todo lo que se diga o se manifieste nadie les cree, llegando hasta los extremos de que algunos grupos en diferentes partes del país han causado destrozos a los bienes de la nación como son las patrullas e instalaciones públicas que deberían de estar al servicio del pueblo por una sencilla razón no existe credibilidad en ninguna de las instituciones de gobierno y eso que se dice que las cosas ya no son como antes y que no son los mismos, cuando de que la historia nos narra que nacieron y se formaron en las siglas de un partido y ahí van a morir.

 Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos