En casi cuatro meses han resultado miles de ciudadanos afectados socialmente y económicamente ante la supuesta pandemia, y en los hospitales de México tanto públicos como privados la vida de los ciudadanos tanto de pacientes, de sus familiares, incluso hasta de doctores y enfermeras está en constante riesgo, pues el derecho a la vida por una razón u otra no está garantizado a consecuencia de no contar con los conocimientos necesarios para enfrentar este tipo de contingencia y por la falta de equipo médico suficiente y de calidad para atender a los pacientes que acuden a los hospitales ante un posible contagio, ya van más de 54 mil muertes pero se desconoce si todas han sido por el supuesto COVID 19 o son otras las consecuencias ante el desconocimiento clínico y/o falta de instrumentos y equipos para atender con eficiencia y con conocimiento de causa la vida de las personas que hoy son víctimas de un sistema político exterminador.    

 

Miles de mexicanos padecemos daños psicológicos inducidos a casusa de los estragos de una campaña mediática que a cada segundo se bombardea por prensa, radio y televisión, y no se sabe a ciencia cierta cuál es el fondo o trasfondo del problema, pues primero se nos infunde miedo y terror, y por el otro lado con su eslogan publicitario de QUEDATE EN CASA, cuando las familias en este país no pueden darse ese lujo porque el 99.9% a nivel país no cuentan con recursos económicos ni en especie para sobrevivir a un encierro y siendo así las cosas si no mueren contaminados por la pandemia morirían por falta de alimentación adecuada y oportuna, ya que ningún gobierno ni federal, estatal o municipal se dio a la tarea de por lo menos garantizarles a la ciudadanía ante este problema el derecho a la alimentación, otorgándoles casa por casa una despensa cada semana a las familias más vulnerables que incluso se quedaron sin oportunidad laboral ya que muchos pequeños negocios y grandes empresas tuvieron que cancelar sus servicios y por ende descansar sin goce de sueldo a sus trabajadores y empleados, por lo tanto el derecho al empleo es letra muerta en nuestro país, siendo esta la base fundamental del ser humano para garantizar otros derechos como el de alimentación, el de educación, que ya de por si es un derecho obsoleto para el mundo estudiantil ya que no hay calidad educativa y ahora con la suspensión de actividades académicas durante el presente año 2020 este sector quedara a la deriva pues muchos alumnos pasaran de semestre y de año, otros concluirán sus estudios de primaria, secundaria y/o preparatoria, pero por mero trámite oficial no porque estén realmente preparados académicamente, y a consecuencia de esta problemática la educación es un casos, aquí los únicos beneficiarios han sido los vivales mentores gozando de lo lindo cobrando sin trabajar, porque todos estos meses no dieron clases pero si cobraron las mensualidades por concepto de colegiaturas respecto a colegios particulares, y en las escuelas oficiales cada quincena sin devengar los maestros y maestras cobraron su sueldo, se dice que las autoridades educativas están promocionando cursos en línea el problema es que solo unos cuantos alumnos cuentan con el servicio de internet en sus viviendas y entonces tienen que desplazarse a los lugares públicos más cercanos para tener la posibilidad de alquilar horas de internet, por lo tanto ya no podrían quedarse en casa como lo exigen las autoridades de salud, mucho peor para las familias que no tienen ni para pagar una hora de internet mucho menos más tiempo y los pasajes de traslado a los lugares donde alquilan dichos servicios.

 

También se dice que a consecuencia de la pandemia en algunas entidades federativas existen indicios y destellos de represión, por experiencia propia yo diría que en las 32 entidades federativas a diario se practica la veda de nuestros derechos constitucionales y esta facultad recae directamente ante el gobierno federal y el de cada uno de  los estados, pues en cada municipio o comunidad durante décadas ha existido un feroz y despiadado cacicazgo y el dicho popular yo soy el presidente municipal pero el que manda vive enfrente y los habitantes de cada comunidad y municipio se encuentran en el más completo estado de indefensión, quisiéramos pensar que el presidente de la república no conoce los usos y costumbres de los estados del sureste pues aquí a diario existe explotación laboral por caciques de la región y los derechos constitucionales de petición y libre tránsito son letra muerta, porque en varios estados son centenares de kilómetros que la gente se tiene que desplazar para llegar a una cabecera estatal o municipal y a costa de su libertad y su vida buscar la justicia que en su comunidad o municipio le han negado, el presidente lo sabe o lo debería de saber pero el anda ocupado con su proyecto de relumbrón que es el Tren Maya, también se dice que en las manifestaciones vandálicas intervienen personas ajenas a los tres niveles de gobierno dizque protegiendo a los saqueadores y destructores de monumentos históricos disfrazados de asociaciones civiles al servicio del mejor postor como es el caso de la organización autodenominada MARABUNTA misma que pera desde el estado de Veracruz, y donde el gobierno federal y del estado de Veracruz patrocinan con ilegítimos intereses actividades que le corresponden a los tres niveles de gobierno, a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y a sus 32 filiales, pero como sufrimos los mexicanos(as) un clima de impunidad donde unos cuantos pueden delinquir en pleno día y embozados para eludir la acción de la justicia.  

 

C. Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos