Los partidos políticos en México, han utilizado el poder público como una forma de hacer fortuna, y su mejor instrumento son los procesos electorales, pues en cada elección nos dicen a los ciudadanos que son estas las formas de participar en la elección de sus gobernantes y contribuir a la democracia, pero la realidad es que el poder público surge de acuerdos y negociaciones entre las mafias del poder secuestrado desde hace muchos años por una elite al servicio de sus propios intereses. Y así lo confirma la historia desde el surgimiento de los partidos políticos.

A inicios del siglo XX, época en la que apenas se desarrollaban los primeros métodos de participación ciudadana, si fue factible, principalmente en la Ciudad de México, la integración de grupos políticos que compartían ideas y proyectos, organizados a manera de asociaciones, sin estructura, estatutos o liderazgos corporativos. Y cuya función era más la de respaldar a líderes militares y políticos que pudieran aspirar al poder público, y llevar con ellos las ideas de su gremio. Las primeras agrupaciones, a las que estuvieron vinculados las autoridades (tras el establecimiento de la república) fueron las logias masónicas; por un lado la del rito escocés de tendencia en su mayoría conservadora y del otro la del rito yorkino de tendencia más liberal. Posteriormente estos se convertirían principalmente en centralistas y federalistas respectivamente; finalmente en la década de 1850 se constituyeron como Partido Liberal y Partido Conservador, los primeros de la historia de México.

El 1 de abril de 1946, la Secretaría de Gobernación otorgó el registro a tres partidos políticos: Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Partido Democrático Mexicano.11Posteriormente, el 9 de mayo de 1946 lo haría con otros tres partidos políticos, siendo estos el Partido Nacional Demócrata Independiente, el Partido Nacional Constitucional y el Partido Comunista Mexicano;12Para el 1 de junio de 1946, le otorgaría el registro al Partido Demócrata Revolucionario.13Para el año de 1948, se registraron otros dos partidos, el 11 de junio de 1948 el Partido Fuerza Popular 14y el 8 de septiembre el Partido Popular, el cual luego cambiaría de denominación para llamarse Partido Popular Socialista.15

El 31 de enero de 1949, tras un incidente cometido en el Hemiciclo Juárez a cargo de los militantes del Partido Fuerza Popular, la Secretaría de Gobernación le canceló el registro a dicho partido, por "críticas destructivas a las instituciones emanadas del régimen de la revolución, tener vínculos con la Falange Española, vilipendiar y atentar contra la imagen de Benito Juárez, en el mismísimo Hemiciclo Juárez que se encuentra en la Alameda Central de la Ciudad de México "El 18 de junio de 1951, se registraron otros dos partidos políticos, el Partido Nacionalista de México y la Federación de Partidos del Pueblo de México.

Una democracia pintada de mil colores  en defensa de derechos ilegítimos de la oligarquía mundial y nacional, que han originando el vaivén de muchos partidos políticos, aunque la gran mayoría nacen, crecen y mueren de manera exprés; estos pseudo grupúsculos caminan bajo dos vertientes principales poder político y económico, y la pregunta obligada ¿Si los contribuyentes en México, son los que pagan las actividades del servidor público, y somos sus patrones, porque se nos trata como esclavos? Esa es la muestra de que ellos nunca representarán los intereses legítimos de los grupos vulnerables de este país, pues ni siquiera reconocen el esfuerzo diario de millones de mexicanos que contribuyen al engrandecimiento de los recursos públicos mismos que en su gran mayoría son para pagarles el sueldo y demás prestaciones sociales.

Es preocupante que cada tres o seis años surgen con diversas siglas y diversos colores millares de organizaciones y miles de personas sin oficio ni beneficio que dicen querer reconstruir a este país a través de un cargo de elección popular y/o por designación, pero que en su vida pasada y presente nunca realizaron un acto de servicio social, ni han cumplido con sus responsabilidades más básicas desde el poder público, pues muchos de los que aspiran a ser candidatos(as) ya han tenido la oportunidad de estar en las esferas del poder gubernamental sin productividad alguna. En los últimos 30 años algunas personas contadas con los dedos de las manos han demostrado en los hechos su deseo y afán de reconstruir este país, sin embargo el avasallamiento despiadado de grupúsculos incrustados en los partidos políticos actuales cierran el paso a toda expresión democrática incluyente y plural, porque saben que gobernará para todos y todas, y compartirá el poder público, obviamente esto no es del agrado de los partidos políticos que están acostumbrados a poner en el gobierno a sus incondicionales y para sus propios intereses; siendo así las cosas    aniquilan los derechos legítimos de personas que por décadas hemos reconstruido a este devastado país, uno de tantos ejemplos es la Lic. Anabell Ávalos Zempoalteca, actual presidente municipal de Tlaxcala.