Ya casi cumplimos 24 meses de que diversos grupos en todo el país pugnaron y exigieron la sana participación de las mujeres en la vida pública del país en sus tres niveles de gobierno, sin embargo a lo largo de todo este tiempo todavía hay sectores que se resisten a dar vigencia y hacer efectivos  los derechos de las mujeres, se dice por datos oficiales del gobierno que en México existen más mujeres que hombres, en consecuencia son mayoría de votantes y resulta injusto que siendo mayoría no puedan ejercer sus derechos constitucionales de ser votadas para cargos de elección popular. Recordamos que fue en el año 1955 cuando por primera vez las mujeres ejercieron su derecho a votar y después de 63 años de espera, es de justicia que no solo voten, sino que también hagan efectivo su derecho a ser votadas, pues es una obligación del estado el dar plenitud a los derechos políticos de las mujeres, considerando que legalmente los derechos políticos también son derechos humanos de los mexicanos sin importar su sexo.

 

En Tlaxcala tenemos elecciones para gobernador, para diputados locales, para presidentes municipales y para presidentes auxiliares de comunidad, así como también para diputados federales en tres distritos electorales. En lo que se refiere a la gubernatura se dice y se afirma que la candidatura debe ser ocupada por una mujer e incluso ya hay mujeres preparándose para participar, aunque la gran mayoría llevan años incrustadas en el poder público pero muy pocas rinden resultados, pues como dice el refrán la pólvora no arde en manos de inexpertos o inexpertas, porque aun teniendo los mejores cargos no han hecho nada por el estado de Tlaxcala, solo se han enriquecido a través de dichos cargos, pero los pueblos y comunidades seguimos en el peor atraso de nuestra historia, pues diputados(as) federales y senadores(as) en décadas no han cumplido con sus más elementales obligaciones, pues solo se han dedicado a servir de tapete al presidente en turno, olvidándose de quien les paga, que son los contribuyentes mexicanos; afortunadamente hay sus acepciones, durante muchos años se ha observado en Tlaxcala el quehacer político y social que ha tenido una mujer de convicción de servicio, con entrega total en el servicio público federal, estatal y municipal, y en dichos cargos siempre con hechos ha dado resultados y ha demostrado su amor por la patria chica, nos referimos a la LIC. ANABELL ÁVALOS  ZEMPOALTECA, actualmente Presidenta Municipal de Tlaxcala, quien en cada uno de los cargos públicos que ha ejercido durante 30 años ha arrojado productividad, siempre dispuesta a cumplir a cabalidad con su encomienda, a implementar mecanismos y proyectos alternos con tal de solucionar la problemática de los municipios que integran el estado de Tlaxcala, obvio se ha enfrentado a grandes retos y dificultades pero los ha superado, en este año de pandemia se ha dedicado de tiempo completo a cumplir con sus más elementales obligaciones a través de la presidencia del municipio de Tlaxcala, pues cuando hay voluntad y convicción de servicio siempre hay formas y mecanismos que implementar para cumplir;  pero a pesar de sus resultados que han superado a cualquier otra persona del sector público, hay quienes le apuestan a no permitirle ejercer su derecho a ser votada en las próximas elecciones del año 2021, incluso se dice que grupos golondrinos externos autodenominados corrientes críticas de su mismo partido le dan su apoyo a otra persona distinta, que también quiere ser candidato, pero nada tiene que ver con el desarrollo del estado, pues su actuación en el servicio público ha sido inapercibida, gris y pasajera, sin resultados; también hay otra tercera persona que aspira a ser candidato a la gubernatura del estado y nos referimos al Profesor Florentino Domínguez Ordoñez, actualmente Secretario de Educación Pública en el estado de Tlaxcala, esta persona sin merecerlo, todavía quiere cobrar factura a costa de los contribuyentes tlaxcaltecas y gracias al trabajo sucio que en años pasados permitió terminar con un gran movimiento social denominado en ese tiempo Bases Magisteriales, un proyecto democrático integrado con ciudadanos que lucharon por mejorar las condiciones de vida de dicho sector, pero que su líder a cambio de estar en el poder público vendió el movimiento al mejor postor, anteponiendo sus propios intereses al de los intereses legítimos de miles de hombres y mujeres, quienes quedaron en el más completo estado de indefensión en su gran mayoría, en conclusión esta persona no merece ni una posible candidatura, mucho menos un cargo tan importante y de mucha responsabilidad.

 

  1. Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos