Ya se cumplieron doce meses con seis días de que los institutos políticos nacionales y estatales empezaron a ponerse de acuerdo para una posible coalición, siendo dos las que finalmente se conformaron y se registraron ante la instancia electoral competente, Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), pero resulta de alta prioridad y preocupación que hasta estos momentos por una razón u otra no se definan los candidatos(as) próximos a ser registrados de igual manera ante la instancia electoral, por un lado hay impugnaciones no resueltas en base a una imposición, y por otro lado también se pretende imponer; siendo estos temas de interés nacional y de interés público a la ciudadanía nos ocupa saber en definitiva quienes serán los candidatos oficiales de las coaliciones y de los demás partidos políticos que van solos en los procesos electorales del próximo domingo 6 de Junio, para determinar entre la población cuál será el menos peor, o el que realmente represente nuestros intereses legítimos, y no solo los intereses cupulares; estamos convencidos gran sector de la población tlaxcalteca que la mejor posesionada hasta este momentos y la mejor opción es la Lic. Anabell Avalos Zempoalteca, candidata del PRI, sin embargo se detectan intereses ilegítimos de la derecha para tratar de imponer a quien no tiene ni la mínima posibilidad de competir pues ya quedó demostrado en el pasado con su declinación a favor de Adriana Dávila Fernández, que solo es un esquirol de la política mexicana y que a pesar de estar en el poder público continuamente en décadas, no ha dado frutos para los tlaxcaltecas ni ha hecho de Tlaxcala un estado productivo, ya en pasadas elecciones se le brindaron las oportunidades para que en los hechos demostrará el supuesto amor por Tlaxcala que tanto presume, pero al contrario solo se ha enriquecido a costa de nosotros los ciudadanos contribuyentes, urge que el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, tome una decisión congruente y de civilidad política respecto a la determinación de quién será la candidata de la coalición “Unidos Por Tlaxcala” y le otorguen su aval incondicional a la Lic. Anabell Avalos Zempoalteca, pues le recordamos a la derecha que el estado de Tlaxcala no es una fracción de parcela donde los partidos políticos determinan repartirse el poder sin considerar los intereses de toda una nación.

 

Es justo y necesario que los partidos políticos con registro nacional y los que tienen registro estatal, consideren con seriedad, responsabilidad y transparencia otorgar oportunamente las llamadas candidaturas externas a los ciudadanos que no militan en ningún partido político pero que por muchos años han contribuido al engrandecimiento de este país y estado, muchos de ellos sus actividades las han realizado y las realizan por conducto de las asociaciones civiles y de organizaciones defensoras de derechos humanos, pues su labor altruista, sin retribución económica ni social alguna, merece ser reconocida, ya que han contribuido en décadas en la reconstrucción y productividad de este país y estado, pues los partidos deberían ser expresiones de la sociedad y de la pluralidad, con capacidad de generar nuevos cuadros que incidan como una propuesta seria y honorable ante la población que emitirá su voto en la próxima elección, pues hasta el día de hoy esta figura de candidatos externos solo la mencionan como mero formulismo pero al final de cuentas imponen a sus incondicionales, dejando en estado de indefensión los derechos políticos de miles de ciudadanos que aspiran a ser votados pero que no tienen partido, prefieren los dirigentes nacionales y estatales de cada partido político postular a personas que tienen años en el poder público sin producir beneficio alguno para las y los mexicanos, así como a los arribistas y tránsfugas de otros partidos, que optar por candidaturas externas y/o ciudadanas en favor de líderes sociales con reconocido prestigio que por muchos años han venido aportando al engrandecimiento de este país. Tenemos conocimiento pleno de que existen un millar de hombres  y mujeres dispuestos a participar en cargos de elección popular y cada que se aproxima una elección buscan el acercamiento con los distintos partidos políticos para incidir en dichos espacios sin éxito alguno, porque a pesar de que en sus convocatorias se incluyen las candidaturas externas y/o ciudadanas lo primero que solicitan a los ciudadanos sin partido es la afiliación pero sin garantía de que ellos resulten ser los candidatos(as) mucho menos servidores públicos, siendo así las cosas su derecho a ser votado siempre queda en la sala de espera a pesar de estar reconocido como un derecho constitucional.  

 

Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos