Desde hace muchos años las estaciones del metro de la ciudad de México, casi todas, permanecen amuralladas sin justificación alguna, a las personas usuarias de este servicio que por necesidad y motivo de trabajo hacen sus traslados mediante el uso de las instalaciones del metro son expuestas en su seguridad e integridad física, moral y psicológica, ya que jamás se han controlado las grandes aglomeraciones y el flujo desproporcionado de las personas, y aunado a esto, sin existir necesidad se amurallan las estaciones del metro, ocasionando que los usuarios de este servicio caminen muchos kilómetros tanto de ida y como de regreso hasta llegar a las estaciones del metro más cercanas a sus domicilios.

 

En México, sin excluir ninguna entidad federativa, con los pretextos del COVI-19 también amurallan los espacios públicos dedicados al esparcimiento de las familias de cada una de las ciudades del país, siendo esto un caos incontrolable; pero siempre hay los que perfeccionan su ignorancia e incapacidad para gobernar, pues con todo el poder público y muchos recursos públicos durante los días previos al 8 de marzo el gobierno federal y el de la ciudad de México amurallaron todo el centro histórico con el pretexto de controlar y contener las manifestaciones, en Palacio Nacional a pesar de existir una sobre vigilancia de centenares de militares llamados ahora guardia nacional, amurallaron casi toda la ciudad de México, sin tener presente que el Palacio Nacional fue creado con el objetivo de que transitoriamente ahí operaran algunas oficinas de gobierno pero nunca para ocuparlo como casa habitación como ahora se está utilizando, los inquilinos cuando andaban en campañas políticas siempre argumentaron que vivirían cerca de palacio nacional pero no dentro de las instalaciones que ocupa el palacio nacional. Es justo y necesario que los inquilinos de palacio nacional se vayan a radicar a su natal Palenque, Chiapas, porque al final de males a todos ellos les gusta mucho el turismo revolucionario viajando en todo el país a costa del erario público. Las actuaciones del gobierno federal y del gobierno de la ciudad de México una vez más dieron muestra de su incapacidad para gobernar y representar a un país y a la ciudad de México, exponiendo potencialmente la integridad física, moral y psicológica de miles de hombres y mujeres tanto de la policía femenil como de las manifestantes, con muchas bombas de gas lacrimógeno, balas de goma y mucho más gas lacrimógeno fueron las armas que prevalecieron durante la manifestación por parte de las autoridades, e incluso hubo francotiradores en los altos de palacio nacional esperando la orden de ataque a las mujeres que reclaman justicia, y las manifestantes solo con su voz protestaban.

 

Si tuviéramos un gobierno capaz, se hubiera generado y diseñado durante los meses enero y febrero un plan de atención y resolución definitiva sobre las demandas sociales que exigen las mujeres, instalando una mesa de trabajo en la plaza de la constitución con la presencia del presidente de la república, sus secretarios de estado y los 32 gobernadores del país, comparado estos gastos con los que se realizaron para la instalación de los muros pues solo se hubieran gastado el 10% de lo que se gastaron en convertir la ciudad de México en un lugar inseguro y de alto riesgo para toda la sociedad en general.

 

Por este medio hacemos un llamado a las mujeres de todo el país para que este 6 de junio otorguemos un voto razonado, consciente, responsable y productivo, y no cometamos los errores de siempre de que no más porque nos hablan bonito, nos abrazan y nos besan se nos olvida lo incapaces que son para gobernar y la incongruencia que utilizan en su discurso para convencernos, pero al final de cuentas los hechos están muy lejos de cumplir con su discurso. Este 6 de junio próximo elijamos todos juntos(as) un gobierno representativo, plural, que tienda puentes de comunicación en vez de muros, que sepa escuchar y sepa resolver los grandes problemas de este país, el voto mayoritario de este país es de las mujeres, por lo tanto ellas harán la diferencia. Ni un voto más a los opresores, ni para los simuladores y tampoco para los saqueadores de los recursos públicos. Es obvio que durante décadas todo el país estuvimos en una situación deplorable y económicamente difícil, pero ahora con este gobierno supuestamente diferente, estamos mucho peor; las instituciones públicas que se construyeron con recursos públicos y con el esfuerzo físico de algunos servidores públicos en tres años las destruyeron totalmente con el argumento de la austeridad republicana y seguimos sufriendo los mexicanos(as) un gobierno muy rico, y un pueblo abismalmente empobrecido.

 

 

 

  1. Isidro Sánchez Piedra,

 

                    Defensor de Derechos Humanos.