En estos tiempos el discurso de la palabra se utiliza para justificar o defender las formas de gobernar, pero al pueblo de México lo que nos interesa es vivir en mejores condiciones con oportunidades reales de desarrollo, y que los que tienen la oportunidad de estar en cargos de gobierno sean justos y honestos con la gran responsabilidad de representar a todos y cada uno de los sectores existentes en nuestro país. El 6 de junio pasado muchos hombres y mujeres fueron electos y electas para ocupar un cargo de la importancia y relevancia como es una diputación federal, una gubernatura, una diputación local, presidencias municipales y de comunidad, pero ahora vienen lo más candente, el de elegir correctamente a los secretarios de cada entidad federativa por parte de las y los gobernadores electos, como es tradición cada aspirante recoge en su recorrido de campaña miles de peticiones de hombres y mujeres que casi en su totalidad son busca chambas, personas sin oficio ni beneficio que solo buscan vivir sin trabajar, aquí los gobiernos electos tienen que ser muy cuidadosos para que de esos miles sometan a una rigurosa selección a algunos de los que puedan ser dignos servidores públicos por designación; se dice que en Tlaxcala llegara la cuarta transformación, esta filosofía para todos y todas es totalmente desconocida, por lo tanto nuestro legítimo interés, es poder visualizar que se gobernara y representara a todos los sectores sin exclusión, porque es del dominio público que más de 200 mil personas no secundaron este proyecto pero si se tienen que reconocer sus derechos constitucionales vigentes de cada persona o grupo social, aunque se dice que el inquilino de Palacio Nacional no desea ningún trato con las organizaciones sociales del país, sin embargo, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, nos da estos derechos de libre asociación, libre expresión, de petición y audiencia, entre muchos otros, y se tienen que respetar, de lo contrario existen tribunales de alzada para hacerlos efectivos, y no sería del agrado de ningún gobierno ni gobernado entrar a terreno judicial por una falta administrativa del gobierno en turno, o por una grave violación a los Derechos Humanos, así que es recomendable llevar la fiesta en paz y respetar por parte del gobierno los derechos constitucionales de las y los tlaxcaltecas. Cuando decimos y afirmamos que los futuros servidores públicos debieran de ser de convicción de servicio y que cada uno de ellos tendrá la capacidad de buscar e implementar las formas de dar siempre una respuesta a las grandes o pequeñas necesidades de la población, es porque es justo y necesario.

 

Es preocupante el desastre económico de todo un país, y Tlaxcala no es ajena a este fenómeno, los estragos de la fallida distribución de la riqueza se agudizan, incluso muchas de las familias en Tlaxcala no pueden adquirir ni los productos de la canasta básica, mucho menos sufragar los problemas de salud y de desintegración familiar, por la falta de un empleo con salario justamente remunerado. También las y los tlaxcaltecas sufrimos a diario el alto índice de inseguridad pública, la falta de una real procuración e impartición de justicia, temas pendientes para el gobierno electo.  

 

Reafirmamos que 2019, 2020 y 2021 fueron años de inactividad administrativa y desaparición de subsidios, con el argumento de los ahorros y de la austeridad republicana, el grave problema es que esta descansa con los más pobres del país y nunca con los más potentados como debería de ser, se dice que la recién gobernadora electa ya cuenta con el apoyo de los secretarios de estado del gobierno federal y que gobernara como sus abuelos en el pasado, actos que en su totalidad la  población desconoce, solo esperamos que sea para bien del estado y que se gobierne sin exclusión de ninguna índole, porque de lo contrario existen personas físicas y morales en el estado que desde hace muchos años han observado a los tres niveles de gobierno con lupa para beneficio de las y los gobernados, y es obvio que estas actividades no les gustan a ningún gobierno pero son necesarias, por lo mismo, son combatidas con toda la fuerza del estado, ante esta situación estas personas están en estado de alerta roja observando desde la designación de las y los secretarios, sus desempeños, sus conductas y su productividad; por eso es muy importante que gobernantes y gobernados nos sujetemos dentro del marco de nuestras leyes y así evitemos ambos, dolores estomacales y dolores de cabeza de nuestros gobernantes.

 

Esperamos que el año 2022 empiece una nueva era para todo el país y estado, y seamos entes productivos, evitando que nuestros gobernantes sigan realizando turismo revolucionario a cargo del erario nacional y estatal.