La prolongada emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19, en la que se encuentra nuestro País y Tlaxcala con sus Municipios, en situación de alerta permanente ha llevado a otra emergencia de carácter económico, que ha dañado a amplios sectores de la población y sus familias sobre todo a las que no cuentan con un ingreso seguro, además de aquellas que forman parte del comercio informal, ni se diga de las que desde antes de la tragedia humanitaria estaban sin empleo.

 

En paralelo también el sector productivo de sus variadas ramas industriales enfrenta una crisis sin igual que también requiere de medidas prontas que reactiven sus propios procesos productivos.

 

Uno de ellos es el de la construcción en sus diversos niveles y modalidades, de ahí que sobre relevancia el convenio entre el gobierno que encabeza Marco Mena y el Infonavit, que dirige el también Tlaxcalteca, Carlos Martínez Velázquez con el que se busca estimular, respaldar la economía local con recursos de dicha institución, que por su diseño tripartito (gobierno, patrones, obreros), cuenta con los recursos que inyecten dinamismo al sector de la construcción.

 

Es decir, las aportaciones administradas a través del Fondo Para la Vivienda, dispuestos a su factor para que la economía de Tlaxcala tenga una vía para preservar empleos, así como las industrias del ramo recobren su papel como factor de desarrollo social.

 

Así también con ello se concreta el compromiso del Gobierno Menista de mayo pasado de buscar alternativas solidas a la emergencia sanitaria – económica. 

 

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