La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, inició este miércoles el proceso de juicio político contra el mandatario, el segundo en su contra, algo que es historia en Estados Unidos.

 

Esta votación se da solo una semana después de que un grupo de seguidores de Donald Trump irrumpiera en el Capitolio, la sede del poder legislativo de Estados Unidos. El saldo se dice fue  de cinco muertos, incluido un oficial de policía, cientos de detenidos y al menos tres congresistas contagiados de COVID.

 

Horas antes del asalto, el presidente Donald Trump había llamado a sus seguidores, reunidos en un mitin en Washington, a "pelear" contra la victoria de Joe Biden en las elecciones, que califica como un fraude electoral, aunque no ha presentado ni una prueba de sus acusaciones.

 

El presidente negó su responsabilidad y aseguró que sus palabras fueron brutalmente apropiadas, la Presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelossi, inició el debate contra el juicio político a Donald Trump también conocido como “impeachment”, dijo que quienes atacaron el capitolio no son patriotas sino “terroristas domésticos”, que fueron motivados por las palabras del mismo presidente.

 

El demócrata Cedric Richmond que representa a Louisiana, dijo que algunos de sus colegas pueden ser cómplices del mismo presidente, además de los votos demócratas se sumaron 10 representantes republicanos que votaron a favor de iniciar este procedimiento, algo que contrasta con el primer juicio político en contra del presidente D. Trump.

 

Cuando ningún medio de la bancada republicana respaldo la intención demócrata, a pesar de haber perdido parte de su apoyo de su partido fue defendido por varios republicanos con llamados a la unidad y acusando a sus contrapartes demócratas, algunos republicanos incluso insistieron en que destituir a Donald Trump solamente dividiría más al país y llamó al congreso a enfocarse en unir a los estadounidenses.

 

Pero la realidad es que a pesar del apoyo que le dan sus congresistas leales el mandatario está más solo que nunca, tras una serie de divisiones en su gobierno, Donald Trump, había ya calificado de totalmente ridículo el juicio político que impulsan los demócratas afirmando que generaba una ira inmensa, el presidente no asume ninguna responsabilidad y denunció como un error catastrófico el hecho de que las redes sociales le cerrarán sus comunicaciones.  

 

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