Hoy el Baúl de los Recuerdos se abre comentar que al visitar el templo de Santa Inés encontramos arte por todos lados: en el retablo, las imágenes, los lienzos, las columnas, la arquitectura, el decorado, en fin. Además de la fe que inspira el lugar.

 

Por otra parte, subiendo 28 escalones por la escalera de caracol que lleva al campanario, llegamos al coro, que es una plataforma donde se encuentra el monumental órgano tubular que resguarda y pertenece a la Iglesia de Santa Inés, representa una verdadera joya artística, no sólo en lo relativo a los sonidos y la música que se logra ejecutar;  pues  por su construcción colosal de estilo barroco, lo hacen único al resto de los órganos tubulares que se conservan en la región de Puebla y Tlaxcala. De esta manera, el órgano tubular de Zacatelco, se vuelve una pieza única en toda América y ha sido motivo de estudio dentro de los órganos tubulares de la región.

 

Según José Gastellou , autor del Catálogo de Órganos Tubulares Históricos del Estado de Tlaxcala;  el órgano de Zacatelco,  forma parte de una serie de órganos que fueron construidos entre los años de 1659 y 1919, para la región del Valle Puebla-Tlaxcala y la Mixteca Poblana, incluyendo –afirma el autor- el estado de Morelos.

 

En lo que se refiere estrictamente al Órgano tubular de Zacatelco, José Gastellou, indica que en la cubierta de reducción del órgano se puede leer la siguiente inscripción: “se acavò este órgano Dîa 14 de/Septiembre del año de 1837, siendo los Sòr/Fiscal D. Luciano Grande Morales,/su autor Seferino Agustín Castro/.”  Por lo anterior, se deduce que el órgano tubular de Zacatelco se terminó de construir hace 177 años. En realidad, se desconoce cuánto tiempo llevó su construcción.

 

Pero además, en una tapa del órgano  se puede leer otra inscripción que a la letra dice: “Este órgano fue reformado por los/ mayordomos de la Sta. Patrona de año del 1944/ Sección 1a/Maximiliano Rojas-se.2ª Epigmenio Álvarez y Cándido Romero-sec 4ª Juan Garzón y Rafael Hernández”. La transcripción se realizó tal como está escrita.

 

Estos son los datos que nos proporciona el catálogo de órganos tubulares, y que sin duda nos permiten comprender la antigüedad de este instrumento que tiene la finalidad cantar y alabar a Dios.  Cánticos que años atrás fueron escuchados por nuestros padres y nuestros abuelos  cuando asistían a misa y que los acompañaba en sus momentos espirituales más íntimos.

 

Con casi dos siglos de antigüedad, podemos decir, que el órgano es un instrumento que no solo guarda y emite música; pues se trata de un elemento que encierra una historia en torno a su construcción, restauración y sus ejecutantes. Pero sobre todo hablamos de un instrumento que guía a los fieles en la Comunión con el  Padre Celestial. Asunto por demás interesante.

 

El encargado del órgano tubular de Zacatelco es José Orlando Hernández Camacho, cantor de la iglesia, quien desde hace muchos años se encarga de tocarlo cuando es requerido en los diferentes servicios eclesiásticos, pero además está pendiente del mantenimiento, conservación y buen uso del mismo. Orlando reconoce que hubo un tiempo en el que el órgano estuvo casi en completo abandono. Sin embargo, en 1997 hubo una promoción de parte del gobierno federal para restaurar los órganos tubulares del Estado, con la ayuda del eminente maestro de música Roberto Pérez Ortiz, se logró inscribir este órgano para que fuera restaurado. Vinieron a hacerle estudios, a partir de ahí le restauraron tubulares, registros, los secretos, que son unas pequeñas cajas que tienen un conducto por la parte de atrás que permite la entrada del aire. 

 

Por otra parte, nos dice que el órganos tubular de Santa Inés funciona a través de un sistema de fuelles que durante muchos años fueron manuales, a partir de 1997 se cambió por un sistema eléctrico, donde un motor es el encargado de proporcionar el aire. Sobre la caja de aire del órgano se encuentran tres piedras de gran tamaño, Orlando nos explica, que están ahí colocadas porque es el peso exacto que deben llevar las bolsas para su buen funcionamiento. Un dato curioso es que en la parte del coro nunca se debe barrer con escoba, pues resulta que el polvo que se levanta causa daño al instrumento, así que periódicamente se encargan de limpiar el lugar y el órgano por medio de una aspiradora. Mientras que el ITC se encarga de afinarlo cada medio año.

 

Los órganos tubulares tuvieron su origen en Grecia, su inventor fue Ctesibios -y el instrumento se llamaba Hidraulis- quien ideó diversos artefactos que funcionaban con agua y aire. El órgano fue conocido por los romanos y se adoptó por la iglesia católica y otras iglesias como acompañamiento a los servicios religiosos en el siglo XVII.

Finalmente Orlando  nos comenta que en alguna época del año se organiza el festival de órganos tubulares. Además de que varias personas solicitan el servicio del órgano tubular, y comenta emocionado.  ¡Imagínate como se escucha la marca nupcial!

 

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